|

Movilidad insostenible

Tiempo de lectura: 5 minutos

Tras unos años ya como propietario de un coche eléctrico, me entristece profundamente observar el camino que ha tomado la industria del automóvil, y la movilidad en general.

Nadie resultará sorprendido si digo que los fabricantes tienen como objetivo número uno vender, y les da igual si aquello es mejor o peor para el planeta. Nos vendieron coches diésel aunque recorriéramos pocos kilómetros, nos vendieron SUV´s aunque no tengamos familia, y ahora estarán encantados de vendernos coches eléctricos porque no hacerlo supondrá multas millonarias que, por supuesto, no quieren pagar.

Desde que tengo mi coche, he vivido un cambio paulatino en mi forma de desplazarme. Todo ha sido de forma natural, no ha sido buscado, simplemente, ocurrió. Quizá, espoleado por todo aquello de la “movilidad sostenible” (que en mi caso, nunca ha sido ni es un motivo para tener un coche eléctrico), finalmente, he terminado siendo atrapado por esta filosofía. Antes utilizaba el coche para todo, ahora sólo para lo realmente imprescindible. Para moverme por la ciudad, siempre y cuando el tiempo acompañe, mi vehículo preferido es el patinete. Más barato, infinitamente más fácil de aparcar, pudiendo incluso llegar antes que en coche a ciertos lugares. Y si no acompaña el tiempo, en caso de moverme por ciudad, prefiero el transporte público.

Yo, que he vivido en primera persona este cambio, supuse que cuando el vehículo eléctrico se comenzara a extender, (animado bien por ayudas e incentivos, o por restricciones y multas, que desgraciadamente en nuestro país es la fórmula que mejor funciona) sería altamente beneficioso para el conjunto de la población. Si todos hicieran lo mismo que yo, pensé, el coche pasaría a un segundo plano, comenzaríamos a ver más gente en patinete u otro tipo de VMP, menos coches por la calle, menos tráfico y atascos, menos ruido, menos contaminación, menos accidentes… Es un cambio del que todos, o casi todos, saldríamos beneficiados.

Pero iluso de mi, la industria, en su afán por continuar girando la rueda del consumismo, decidió darle al potencial comprador lo que estaba pidiendo: un aumento de la ya tan famosa autonomía.

Los VMP son excelentes para moverse por cualquier ciudad.

Y este es el primer gran error que estamos cometiendo, sólo justificado en casos muy concretos, a saber, la industria del transporte pesado, viajantes, trabajadores que necesitan grandes desplazamientos, y poco más. No, no necesitamos coches con 600 km de autonomía. En todos estos años, me he empeñado en demostrarle a todo el mundo, basándome en mi propia experiencia, que es totalmente innecesario.

Sé que ahora mismo, muchos de los que estáis leyendo esto estaréis pensando: “yo sí que lo necesito, porque viajo todas las semanas al pueblo de la tía de mi mujer que vive a 800 km”. La realidad es que los datos son demoledores.

En España, la media diaria por conductor recorrida en desplazamientos interiores es de 41,6 km. Podríamos decir entonces que tu coche tiene una autonomía que no necesitas.

Entiendo también que no es lo mismo vivir en una gran urbe, en la que los desplazamientos son un poco más largos, que en una pequeña como la mía. Puedes hacer la prueba. Pon a 0 el cuentakilómetros parcial de tu coche cada día, durante un par de semanas, y anota los km que recorres. ¿Estas por encima o por debajo de la media?. ¿Crees que no podrías tener un coche con 150 km de autonomía?. Seguramente la respuesta sea “si”.

Una vez que la gente entiende este punto, viene el otro caballo de batalla: el tiempo de recarga. Pero de nuevo, los datos vienen a arrojarnos algo de luz, nunca mejor dicho. El 97% del tiempo tu coche está parado. Has leído bien. Según un informe Europeo, de media, el coche particular sólo está en funcionamiento 260 horas al año, es decir, apenas llega a usarse el 3 % de las 8.760 horas que tiene un año de 365 días.

Entonces, ¿a quién demonios le importa el tiempo de recarga?. ¿Qué importa que la recarga se demore 3, 8 o 12 horas?. ¡Tu coche pasa 22 horas al día parado!. ¿Y si algún día, por cualquier motivo, necesitas reponer kilómetros de forma inmediata?. Podrás utilizar los puntos de recarga rápida, que es para lo que se deberían utilizar, y no como método habitual.


Nuevamente, entiendo que no en todas las provincias (hablamos de España, evidentemente, otros países nos llevan mucha ventaja en esto) está extendida la instalación de puntos de recarga pública. Es en esto a mi juicio en lo que realmente hay que trabajar, pero es casi imposible que cerca de donde vives no haya infinidad de puntos de recarga, porque recuerda, cualquier enchufe es un punto de recarga para tu coche.

Me alegraría mucho que, tras todo lo que has leído, estuvieras un poco más convencido de que, efectivamente, no es necesario en absoluto, pero parece ser que nadie piensa en las consecuencias de intentar hacer coches con 1.000 km de autonomía: creamos coches más pesados y con menos espacio para los ocupantes por culpa de esas enormes baterías. Coches más pesados, significa también mayor consumo, lo que es una pescadilla que se muerde la cola. Se necesita más litio (o la materia prima necesaria para hacer las baterías, que dicho sea está en constante cambio y evolución), lo que conlleva buscar y explotar más yacimientos, con los consiguientes perjuicios para la ecología, el medio ambiente, y por desgracia, en algunos casos, los derechos humanos. Su reciclaje también será más caro, más recursos necesarios, más energía… todo será “más”.

Es cierto que la tecnología, quizá, nos termine llevando a tener baterías que sean tan pequeñas, con tanta densidad energética y tan fáciles y ecológicas de fabricar, que todo lo dicho en el párrafo anterior no tenga sentido alguno, pero, ¿no sería más fácil ahorrarnos todo esto?. ¿No sería mejor adoptar de verdad un modelo realmente sostenible, en el que la presencia del coche personal como herramienta de desplazamiento, diera paso a otros como la bicicleta, el patinete, el transporte público, etc?.

No se me ocurre justificación alguna para la atrocidad que se está cometiendo en materia de movilidad. Que no nos vendan movilidad sostenible, cuando quieren decir movilidad eléctrica. La verdadera movilidad sostenible se ha vuelto insostenible.

Publicaciones Similares

  • Real vs. Virtual

    Todos los que dedicamos nuestro tiempo libre al mundo del SimRacing, nos hemos tenido que enfrentar alguna vez al complicado momento en el que debemos explicarle a alguien que es exactamente lo que hacemos. Cuando comienzas tu ponencia diciendo que eres piloto, primero les viene a la mente el mismísimo Fernando Alonso. Es entonces cuando…

  • Un día entre escorpiones

    El pasado sábado tuve la oportunidad de asistir al primer AbarthDay. Un evento organizado por la marca del escorpión para sus clientes y futuros compradores (en mi caso, por ser antiguo propietario). Se realizó en el Circuito de Los Arcos, en Navarra. En él pudimos disfrutar de una jornada automovilística de lo más entretenida. Por…

  • Triste despedida

    Las despedidas son por lo general, dolorosas. Más aún cuando te despides de algo a lo que le guardas un cariño especial. Hoy es un día tremendamente triste para mí. Me despido de un inseparable compañero. Un baúl en el que hay cientos de recuerdos, historias y experiencias. Fuiste el primero. El primero con el…

  • Una vida sobre ruedas

    Desde que tengo uso de razón, los automóviles han sido mi pasión. Cada uno de los vehículos que he tenido ha sido más que un medio de transporte; han sido compañeros en mi recorrido, testigos de mis historias, y protagonistas de momentos inolvidables. Es por eso que me parece el momento perfecto para dedicar una…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *